Reflexiones a cuatro meses de salir de casa de mis papás, parece que es mucho lo que llevo acá, pero no tanto.

Arantxa Castillo

Mi aniversario de independencia es el 17 de junio, como verán han pasado varios días, casi el mes, pero aquí estoy, recordando aquel día histórico para mí, y para México, pues le ganó a Alemania el partido en el Mundial de Rusia, era una celebración colectiva, perdón por el exceso de ego que se desbordó en las palabras.

Pero cuando estoy triste, recordar esa primera noche aquí y el exceso de alegría, me llena de una energía y fuerza especial para afrontar todo en lo absoluto, además tenemos nueva roomie en casa y su presencia le ha dado mucha frescura al hogar.

Este post no es de puras cosas bellas,  sino de la mala hostia, de lo que no me gusta,

  • Fueron días difíciles de tomar decisiones, y compartir con mucha de mi gente, que “sincrónicamente hablando” tampoco estaba teniendo su mejor momento.
  • Apoyarte y apoyar a tus personas queridas, es sagrado.

 

  • He aprendido que no todo en la Roma es maravilloso, el agua se va muy seguido (aunque con el corte, no se fue nunca), pero  hay días que me levantaba con prisa,apurada corriendo en desequilibrio y el agua no sale durante diez minutos, como maldita ley de Murphy.

 

  • Vivir en una de las avenidas y colonias con más vida, hace que las noches a veces sean una fiesta, no tuya,pero si de los vecinos, o bares aledaños, hay un karaoke cerca, los clientes cantan la mayoría de las veces bastante feo.

 

  • Además los días han sido muy nublados, ha cambiado el horario de verano a invierno, a las seis y media ya está oscuro, no tienen idea lo mal que a veces me pone cuando está nublado un día, tras otro, es probable que esté dramatizando de nuevo, pero en serio me da tristeza, no puedes sacar la ropa, ir a tomar fotos, caminar por el parque, tus zapatos se arruinan, tus sacos, tu pelo, los ánimos todo.

 

  • Me preparo para invierno, el clima de esta época es muy duro, se me entumen las manos, la piel se me reseca mucho y soy tan friolenta que no puedo andar sin  suéter en mi propio cuarto, en fin la ventaja es que duermo un poco más que otras estaciones.

 

  • El mes pasado tuve mi primeras veces de no querer salir mucho, de quedarme en casa tras el trabajo, he tenido días muy huraños, pero salir de nuevo, caminar por estas calles me reconforta en serio, y me arrepiento de no haber aprovechado más el día.

 

  • Con el infortunio de ver el facebook, un poco más seguido que antes, ya no lo hago mucho, me desconcierta ver a la gente tan metida en temas coyunturales discutiendo con una pasión arrebatada los temas del momento; ver  esos comentarios me recuerdan que debo hacerme cargo de mi vida.
Anuncios