En la cultura mexicana hay un personaje femenino altamente atractivo, ya sea por su personalidad abierta, alegre y directa, por sus hermosos vestidos de india tehuana, collares, aretes de plata y oro, sus trenzas, broches y flores, por su inmenso talento como pintora y su legado de no menos de 200 obras, entre ellos 55 autorretratos , por su relación con el célebre pintor Diego Rivera y por supuesto sus numerosos  amantes, pues es bien sabido que Frida cansada de las infidelidades de su marido, decidió hacer espacio en su corazón para otros amores. La lista de ellos o ellas es larga, pero muchos no se sabe a ciencia cierta si  realmente existieron o quedan en la categoría de rumores como su supuesta relación con Chabela Vargas, María Felix y Jaqueline Lamba( esposa de André Breton), sin embargo Frida tuvo mucho amantes  de los cuales queda mucha evidencia que comprueba que alguna vez formaron parte del mundo Frida Kahlo.

 

El primer amor de Frida

 

En sus años de colegiala, Frida estudiaba en la Escuela Nacional Preparatoria, hoy museo de San Ildefonso, ahí coincidió con Alejandro Gómez Arias, un joven inteligente y gran orador, que pertenecía al grupo de los Cachuchas, un clan  de estudiantes  intelectuales, al cual Frida también se unió, como la cachucha número nueve.

 

Fue un amor juvenil, la famillia Kahlo se oponía a esta relación, por lo cual Frida concertaba citas por medio de recados y cartitas , para verse en la escuela, en un convento cercano a la preparatoria, en bibliotecas etc. Es en compañía de éste primer amor, con quién sufre el terrible accidente en un autobús que se dirigía a Coyoacán, pero fue embestido por un tranvía, el día 17 septiembre de 1925, cuando ella apenas tenía dieciocho años.

 

Después del dramático accidente, que deja a Frida en un estado de salud complicado que la obliga a dejar la escuela. Los encuentros con su enamorado fueron desapareciendo

 

Frida encontró la forma ideal de expresar su dolor: la pintura, en medio de la soledad y tristeza que la invadía tomó unos pinceles y pinturas que su padre tenía arrumbadas y empezó a pintar desde su cama,  en 1926  crea” Autorretrato con traje de terciopelo “ y se lo obsequia a su novio ,con el propósito de recuperar su amor, pues Alejandro había terminado la relación. Poco después de recibir el regalo, se reconciliaron, pero su novio decide partir por un largo viaje a Europa. La relación se convierte en epistolar. Fueron tres años, en  los cuales Frida desahogaba  su desesperación, frustraciones ,melancolía  y anhelos por verlo pronto, le compartía cada detalle de su avance y retrocesos  en su salud, comunicaba sus diversos estados de ánimos, generalmente siempre era aburrición, desesperación, desesperanza por no poder estar sana,. “ Alex: Ya quiero que te vengas, no sabes cómo te he necesitado este tiempo y cómo, cada día te quiero más.

Estoy como siempre, mala, ya ves qué aburrido es esto, yo ya no sé qué hacer, pues ya hace más de un año que estoy así…”

escribió Frida el 10 de enero de 1927.

Con el paso del tiempo la relación entre Frida y Gómez Arias,se fue apagando como la llama de una vela encendida en medio de una tempestad.Alejandro Gómez Arias frida-kahlo-autorretrato-con-vestido-de-terciopelo-1378232215_b

 

Diego Rivera : El amor de su vida

 

 

Frida conoció a Diego en las fiestas que realizaba la fotógrafa italo-americana, Tina Modotti, amiga de ambos pintores. Frida quedó impresionada al ver a Diego Rivera balancear un tocadiscos en  una de esas fiestas, pero el verdadero punto de partida de la relación se daría poco después, cuando Frida fue a buscarlo  a los andamios de la Secretaría de Educación para pedirle una opinión sobre su pintura.

 

Frida Relató su reencuentro con Diego  a la  periodista de Excélsior, Ana Cecilia Treviño, mejor conocida como Bambi:

“Le llevé cuatro cuadritos a Diego que estaba en los andamios de la Secretaría de Educación y sin más ni más le dije: “Diego baje” y así, como es tan humilde, tan amable, bajó. “Mire yo no vengo a coquetearle ni nada, aunque sea usted un mujeriego, vengo a enseñarle  mi pintura .Si le interesa me lo dice, si no le interesa, también, para ponerme a trabajar en otra cosa para mis padres”. Entonces me dijo : Mire me interesa mucho su pintura, sobre todo este retrato de usted que es el más original. Los otros tres me parecen influenciados de lo que usted ha visto. Vaya a su casa pinte un cuadro y el domingo que entra voy a verla y le diré. Así lo hice y dijo: Usted tiene talento”.

 

Así fue Diego asistió no sólo ese domingo, sino muchos otros, y así  Kahlo y Rivera entrelazaron sus vidas irremediablemente, poco después se casaron. es verdad que  no era un hombre guapo, más bien era feo ; gordo y grande con ojos saltones, pero tenía carisma sensacional y poder de seducción con las mujeres, además era inteligente, idealista, talentoso y es muy probable que Frida quedará prendida de  aquella desbordante personalidad.

 

Frida no era precisamente el tipo de mujer bella que acostumbraba conquistar Diego Rivera, era más bien una mujer si atractiva, con una mirada profunda y una personalidad fuerte que lograba cautivar a la  gente que la rodeaba, era alegre, sensible y muy directa, y a  pesar de su escasos veintidós años  enamoró profundamente  al Don Juan, que era Diego, quien era capaz de hermosas manifestaciones de afecto y ternura con Frida” Mi chicuita, Fisita, niña de mis ojos “ era como la llamaba constantemente.

 

“He sufrido dos accidentes graves en mi vida. Uno en el que un tranvía me atropelló … el otro es Diego” en esta frase Frida inmortalizó la importancia que tuvo Rivera en su vida, pues se amaban profundamente, pero Diego era un hombre infiel que no tardó en regresar a su vida de mujeriego, conquistando y acostándose con cual mujer bella se cruzará en su camino, estas traiciones iban penetrando como una daga en el cuerpo de Frida, su dolor quedó plasmado en muchos de sus cuadros, en los que podemos ver que su sufrimiento iba mucho más allá de lo físico, su alma también vivía el dolor.

 

La gota que derramó el vaso, fue que Frida descubrió que Diego le era infiel nada más y nada menos que con Cristina Kahlo, su hermana, la misma que había retratado en 1928.

Frida explotó contra Diego, pues el hombre que era todo para ella, por el cual se había desvivido tanto le pagaba con la más infame traición. Con rabia y dolor hizo su maleta y se fue de la casa Azul.

“unos cuantos piquetitos”es una obra que realizó Frida en el año de 1935, tiempo en el que se encontraba separada de Diego.Por ése tiempo Frida había leído una noticia en el periódico de un hombre que por celos mató a su esposa a puñaladas y su justificación con el juez fue: Sólo fueron unos cuantos piquetitos. yo cuando observo esta pintura desgarradora, sangrienta y cruel, no puedo evitar pensar que Frida se proyectaba en su obra, pues de cierta manera  Diego la había matado con su traición. Las puñaladas podrían representar las heridas abiertas de la vida.

 

Después de la traición la relación se volvió inestable, empezaron los amoríos de Frida, y su marido  francamente no había cambiado. En el verano de 1939, Diego Rivera le pide el divorcio.

 

Frida manda a hacer un reloj hermoso con dos aves blancas, en cada una el nombre de ella y su marido, la fecha de septiembre 1939  y la leyenda : Se rompieron las horas, pues para la pintora la separación fue un golpe devastador, todos sus amigos coinciden en que cayó en una profunda depresión que la llevó a beber alcohol en exceso, sin embargo jamás se dejaron de ver, seguían en contacto y se veían frecuentemente y tal vez sea esa la razón por la cual decidieron volverse a casar un año después el 8 de diciembre de 1940, justo el día que cumplía años Diego.

Se rompieron las horas

Los próximos años del matrimonio Rivera- Kahlo, fue un etapa muy linda para ambos, pues la paz y el amor reinó en su relación, a pesar de las condiciones que puso Frida para casarse de nuevo, las cuales hasta la fecha se duda si realmente se cumplieron.

frida kahlo, diego en mi pensamiento

 

“Diego en mi pensamiento” 1943

Frida y DiegoFrida y diego kiss

Amor efímero : Isamu Noguchi

En julio de 1935, Frida partió a Nueva York  y pronto conoció al escultor y diseñador  Isamu Noguchi, un hombre conquistador al estilo donjuanesco, con quien pronto entablaría una  relación amorosa, breve y fugaz. al poco tiempo regresaría  a México a reconciliarse con Diego, pero Frida siguió frecuentando a Noguchi. En el l libro Journey Without Borders: The Life of Isamu Noguchi se relata  que mientras los amantes se encontraban en el departamento Rivera-Kahlo , Diego con pistola en mano, entró al lugar a sabiendas que los encontraría, pero Isamu Noguchi aterrado  salió huyendo por la ventana y bajó del árbol para completar  la salida, fue un romance con tintes pasionales, sin embargo no tuvo mayor impacto en la vida de la pintora.

 

 

Otros amantes de Frida

 

Nickolas Murray

En la lista de amorios de Frida, tal vez el más destacado sea el fotógrafo neoyorquino de origen húngaro , Nickolas Muray,  quien realizó varios de los mejores retratos que se conservan de la pintora, pionero de la fotografía a color, cuyas imágenes aparecian en las revistas Harper´s Bazaar y Vanitiy Fair, era un hombre interesante, lleno de vida , que disfrutaba de las mujeres y las bebidas, se dice que Frida lo quiso mucho, casi tanto i como a Diego. sin embargo una carta de Muray para Frida, en mayo de 1939 , nos demuestra lo contrario:

 

“Yo sabía que New York sólo llenaba requisitos de un sustituto temporal y espero que hayas encontrado tu guarida intacta al regreso. De los tres que somos, sólo había dos tú: Siempre lo sentí así. Tus lágrimas me lo dijeron cuando oíste su voz. el uno mío te está eternamente agradecido por la felicidad que la mitad de ti dio tan generosamente.

 

Al final de éstas líneas escritas  podemos entender que los amoríos de Frida, a pesar de ser pasionales y llenos de intensidad,, básicamente por la personalidad de Frida una mujer que vivía con las emociones a flor de piel, a pesar de esto, Frida se divertía con sus amantes, los quería, sin embargo en su mente siempre estuvo presente Diego Rivera, no es difícil pensar que la gran infidnidad de amorios que tuvo en su vida, le ayudaban a vengar las infidelidades de su marido y le reafirmaban su poder de atracción.

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León Trotsky

 

El revolucionario Ruso fue amante de Frida, cuando recibió asilo en la casa Azul, pues Trotsky, quien defendía las ideas marxistas, fue un firme rival de Stalin y esto le provocó el exilio de la federación rusa. Diego Rivera pidió al presidente Lázaro Cárdenas que se le diera asilo político , la petición fue concedida y en enero de 1937 llega Trotsky con Natalia Sedova su esposa  a México, para instalarse en la Casa de Coyoacán, Al poco tiempo de estancia, entabló una relación en secreto con Frida Kahlo.

 

Se dice mucho sobre esta relación, que Frida se sintió atraída por su personalidad e ideología, pero la realidad es que Frida vivió sus  relaciones con mucha emoción e intensidad, pero así como las iniciaba, igual terminaba con ellas tan pronto se aburría de sus amantes.

 

Frida realizó un autorretrato dedicado a León Trotsky, para su cumpleaños; el día 7 de noviembre de 1937. Podemos apreciar una Frida hermosa que viste con colores suaves, envuelta en su rebozo café, sostiene en sus manos unas flores y un papel que dice:”Para Leon Trotsky, con todo mi amor, le dedico este cuadro el 7 de noviembre de 1937. Frida Kahlo en San Ángel, México”, éste retrato también se conoce con el nombre “Entre las cortinas”.Fridaportrait-dedicated-tomleon-trotsky-between-the-curtains-1937

 

 

Es curioso que los Kahlo-Rivera le dieran asilo a Trotsky, porque en sus últimos años Frida deja evidencia de su admiración por Stalin. Siendo éste el hombre que  mandó a matar a Trotsky en 1940.

Frida y Leon Trotsky

 

 

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