Dolores-rioBellas y talentosas con carácter fuerte y personalidades enigmáticas y sobre todo emancipadas para la época que les tocó vivir así eran las divas mexicanas del siglo XX que rompieron estereotipos y se ganaron un lugar en la historia del cine nacional e incluso internacional hoy en día dejan  a su paso a actrices más terrenales y cercanas a un público que ya no idealiza a sus estrellas.

Hay actrices que lograron destacar dentro de la filmografía mexicana algunas como María Félix y Dolores Del Río quienes lograron adueñarse gracias a la suma de talento y belleza el apodo  de Divas y otras no menos afortunadas como Andrea Palma quien fuera prima de la segunda, Lupe Vélez la primera mexicana que triunfó en Hollywood, Sara García quien daría vida a la eterna abuelita de México quienes no son considerada divas dentro del riguroso término, pero si dueñas de una personalidad que las llevaría al éxito en una época en donde era más difícil llegar a ser una actriz por los prejuicios sociales y morales.

miroslava Stern
Miroslava Stern
sara garcía
Sara García
Lupe Velez
Lupe Vélez

Esa personalidad y carácter fuerte fue una de las razones que motivo a la escritora María E. Silanes a adentrarse a la vida de cinco luminarias del cine Nacional: Dolores Del Río, Andrea Palma, Sara García, Mimí Derba, Lupe Vélez, en un libro que reúne los relatos imperdibles que explica  y trata de entender a dichas mujeres las cuales vivieron en la primera mitad del siglo XX y su intensa relación con el cine.

De acuerdo María E. Silanes autora del libro Divas (2015) de editorial Planeta explica que el concepto de Diva se deriva de la palabra italiana “divina” un término que nació dentro de la jerga operística para referirse a las cantantes que poseían una voz majestuosa y un temperamento cautivamente, pero que con el tiempo el término emigró al cine. “Ser una diva no es cuestión de moda, el término está  un poco devaluado, pero  la diva una artista que destaca de las demás es talentosa y posee una personalidad fuerte y misteriosa que provoca la admiración del público y marca un hito en la historia  porque rompe esquemas”.

Cuando las divas transgreden

La escritora María E. Silanes explica que las divas deben ser transgresoras , por ejemplo Andrea Palma y  Dolores Del Río la diva mexicana de Hollywood, las cuales eran primas, provenientes de una familia adinerada que las educó para ser esposas y amas de casas. “En aquella época (las primeras décadas del siglo XX) ser actriz era como ser de la vida galante era mal visto en la sociedad, para ambas no debió ser nada fácil tomar el camino de la actuación y enfrentare a sus familias, pero eran mujeres de gran carácter que luchaban  contra los prejuicios  y estaban dispuestas a consagrarse dentro del cine” explica  Silanes.

Otro caso es el María Félix  el mayor mito femenino del cine de nuestro país, quien debido a su personalidad rebelde y libre también se enfrentó al desprecio de su padre cuando supo que era actriz, pero al mismo tiempo fue su personalidad la que le consiguió el papel de “Doña Bárbara”(1943) en donde daba vida a una mujer poderosa, altiva, soberbia que se vengaba de los hombres, totalmente alejada  a los personajes de mujeres sumisas que se retrataban en la época, era tan fuerte su personalidad que la “Doña” como mejor se le conocía rechazó hacer películas en Hollywood porque le ofrecían personajes estereotipados que no le interesaban.

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Las Divas como musas

Las divas son mujeres que se convierten en objeto de admiración de artistas, intelectuales, músicos y por supuesto el público que las sigue por generaciones, de acuerdo con el periodista cultural para que una actriz pueda llamarse diva debe existir a su alrededor un especie de culto como si fuesen semidiosas tal es el caso de María Félix quien fue modelo de artistas de la talla de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Leonora Carrington, Remedios Varo.

Agustín Lara le escribió María Bonita, el rey Faruk de Egipto, intentó   conquistarla  invitándola a su cumpleaños  en El Cairo. Quiso seducirla con la diadema de Nefertari   la antigua faraona egipcia, sin embargo la “Doña” rechazó su oferta como muchas otras.

En el caso de Dolores Del Río, su figura delgada y llena de elegancia causaba inspiración entre el público, Diego Rivera la pintó en 1938, en donde la Diva posaba sentada con su cabello suelto y ondulado y una blusa escotada que dejaba al descubierto sus hombros delgados.

Dolores Del Río fue solicitada por diversos directores de cine, siendo ella la elegida por Emilio El Indio Fernández para interpretar a María Candelaria.

“Donde aparecía María Félix creaba expectativa y conglomeraba multitudes su imagen trascendió a España, Italia y Francia lugares en los cuales también filmó varias películas”, señaló el experto

El periodista cultural Juan Amael Vizzuett explica  que para que exista una diva del séptimo arte es necesario una industria cinematográfica poderosa que impulse a las estrellas femeninas a alcanzar el prestigio y fama con personajes interesantes fuertes y que rompan estereotipos o sean  entrañables.” Ya no hay divas del cine mexicanas, porque no hay industria que las favorezca, aunque hay mucho talento femenino como  Ana de La Reguera que es bellísima y buena actriz pero al no tener el vehículo de una cinematografía que la impulse a desarrollar papeles transcendentes no podría figurar como diva, pero si como estrella”.

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Un poco de historia

El cine llega a México en 1896 año que  da pie al inicio de la etapa de cine mudo el cual no tuvo gran impacto internacional sin  embargo la llegada del cine sonoro permitió que se consolidará una sólida industria del cine que más tarde llegaría a ser el productor cinematográfico más grande de Latinoamérica.

 

De acuerdo con el artículo El cine mexicano y la edad de oro y su impacto internacional publicado en 2014 en la revista Colmena: La época dorada del cine mexicano que abarcó aproximadamente de 1936 a  1956  es el momento más prolífico que ha tenido el séptimo arte en nuestro país, periodo que ejerció una influencia decisiva en la construcción de una cultura y una identidad nacional para los mexicanos y reforzó a grandes astros y luminarias del cine.

 

En el año 2014, el número de películas mexicanas realizadas fue de 130 la cifra más alta  en nuestra historia, solo por debajo de las 135 que se realizaron en 1959 según el anuario estadístico IMCINE 2014, el cual también informa que México volvió a estar entre los países con mayor producción cinematográfica,

Situándose entre los primeros 20, sin embargo el también catedrático de la UNAM Juan Amael Vizzuett explica que  “El nuevo cine mexicano está pensando para las clases medias que pueden pagar un boleto en alguna sala  y está diseñado para que el público se sienta identificado con los personajes a su cotidianeidad y a su vida.”

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El halo de misterio

La diva va mucho más allá de ser una estrella bella y talentosa pues se desenvuelve en una atmósfera de misterio a veces opulento o de fantasía  “Las divas no pueden moverse en ambientes cotidianos y monótonos porque romperían con el encanto que las envuelve pues son una especie de semidiosas  y lo que pasa actualmente es que la actrices son más terrenales tanto en sus personajes del cine y en su vida privada la cual está expuesta al público, hoy en día se encuentran a las actrices desarregladas en ropa deportiva, sin maquillaje, ya no cuidan el glamour y eso no ocurría con María Félix era imposible pensar en encontrarte  a la diva en el supermercado con su carrito y sus pants y lo mismo aplicaba para Dolores Del Río quien era la elegancia en persona, había un halo de misterio en torno a sus vidas y eso se ha perdido totalmente”, comentó el experto en la historia del cine.

 

 

El  también periodista cultural Juan Amael Vizzuett, señala que aunque hay actrices mexicanas con gran talento no hay figura que parezca convertirse en una diva ni siquiera Salma Hayek, la actriz mexicana que ha logrado triunfar en Hollywood. “A ella le tocó una época en que realmente ya no existía una industria cinematográfica nacional. Aunque trabajó en el “Callejón de los Milagros” (1955), de Jorge Fons. Ganó fama en las telenovelas que sin duda no le satisfacían. Tuvo el arrojo de emigrar a Hollywood con el acierto de trabajar en “El mariachi”(1993) que resultó exitosa, se esforzó por sacar adelante el proyecto de “Frida”(2002), que no le gustó nada Guadalupe Loaeza, pero sí le pareció válida  a Teresa Del Conde, desde su llegada a Hollywood se ha creado una imagen glamorosa que le ha funcionado, sin embargo sigue sin tener una gran película trascendente, su aparición en Cannes deja ver que la llama la atención, pero no hay un culto de admiración, no es para nada una María Félix o una Sophia Lorens.”

La época en que las actrices trascendían y transgredían generando un culto de admiración y un halo de misterio en sus vidas despertando la imaginación de quienes la rodeaban ha terminado, hoy se experimenta un cine cotidiano con personajes femeninos terrenales y actrices que deslumbran por un tiempo, pero no marcan un época ni logran trascender lo suficiente. “En este tiempo los espectadores ya no esperan divas del cine, sino dinamismo, escenas de acción, comedias e historias románticas predecibles.”, concluyó el periodista cultural Vizzuett.

 

 

 

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